



Ismael e Inma
Ismael empezó a tatuarse conmigo hace casi tres años.
Lo primero que me pidió fue un cover de un tatuaje que llevaba en la espalda. Lo tapamos con una pieza muy oscura, llena de textura, y aunque al principio no estaba del todo segura de cómo quedaría, Ismael confió en mí. El resultado fue increíble. Tanto, que cuando terminamos y nos sobraba tiempo, improvisamos otro tatuaje freehand ese mismo día. Desde el primer momento trabajamos así, con confianza y libertad.
Con los años, fuimos construyendo juntos nuevos proyectos. Hace aproximadamente un año comenzamos el diseño de su brazo, un trabajo completamente freehand que conecta con su primer tatuaje y que aún está en proceso.
Me dio carta blanca para crear lo que quisiera, aunque yo siempre necesito un punto de partida, una dirección. Le propuse varias opciones y le encantaron todas, así que al final me dejó decidir por completo.
Elegí un camino muy orgánico, con movimiento, inspirado en las olas del mar y las formas líquidas que caracterizan mi trabajo. Esa pieza irá desde la espalda hasta casi la mano, envolviendo su cuerpo con ritmo y fluidez.
Tiempo después, llegó el turno de Inma, su pareja.
Ella llevaba años acompañándolo al estudio, y siempre me decía que algún día quería tatuarse conmigo. Hace poco, por fin, dimos ese paso.
El primer trabajo que hicimos juntas fue también un cover, una pieza abstracta en el brazo que no terminaba de convencerle.
Aproveché el movimiento que ya tenía su tatuaje anterior para integrarlo y darle nueva vida. El resultado fue fresco, dinámico y completamente suyo. Inma estaba feliz. Me dijo que ya podía mirarse el brazo cada día con orgullo, y eso es lo que más me llena.
Más tarde, cuando ambos vinieron al estudio, me contaron que querían que sus tatuajes tuvieran un significado compartido. No buscaban anillos ni símbolos tradicionales, sino algo más libre, más auténtico.
Así nació su manera de unirse: dos cuerpos distintos, conectados por el movimiento de mis tatuajes abstractos, alineados en sus brazos.
Una historia que se escribe en la piel, pero que habla de mucho más que tinta.



















